En el dolmen de Las Agulillas

domingo, 9 de febrero de 2020

Más documentos sobre el Pozo de las Vacas (¿dónde apareció el trifinio de Villanueva de Córdoba?)

     La inscripción romana que se encuentra insertada en el muro de la torre de la iglesia de San Miguel (conocido como trifinio de Villanueva de Córdobaes un documento de primera importancia para conocer de la historia del norte de Córdoba en la etapa romana. Se encontró a mediados del siglo XVI en el lugar denominado Pozo de las Vacas, trasladándolo después a la iglesia, donde se mantiene. Dado su carácter de marcador geográfico, determinar el lugar donde se encontraba el Pozo de las Vacas es fundamental para comprenderlo.


     Juan Ocaña Prados, en su obra Historia de la villa de Villanueva de Córdoba de 1911 escribió (págs. 48-49) que el Pozo de las Vacas estaba “situado entre el callejón de dicho nombre y el de Torrecampo, a distancia de 400 metros del pueblo próximamente”. (El Callejón de las Vacas es la continuación rural de la calle Bailén.) Todos los que han estudiado la inscripción, desde el padre Fidel Fita a Armin U. Stylow, han dado por bueno tal lugar de aparición.

     Pero, como ya exusimos en este blog, en el catastro de Ensenada de 1753 de Villanueva de Córdoba está la descripción de una propiedad en el sitio del Pozo de las Vacas, entre el camino de Pedroche (hoy calle Pedroche y Paseo de Andalucía) y el Callejón de las Vacas (en la actualidad, como se ha explicado, parte de este callejón se ha convertido en la calle Bailén.) Hubo un pozo en lo que hoy es la calle Egido, muy cerca del cruce con el camino a Pedroche, que es el que planteamos fue el Pozo de las Vacas donde se encontró el trifinio.

     Esto suponía que la ubicación que había dado Juan Ocaña Prados era errónea; a la salida hacia Torrecampo hay un pozo, pero conocido como Fuente del Sordo; Ocaña lo convirtió en el Pozo de las Vacas donde se halló el trifinio.

     Desde que escribimos este artículo hace un año hemos tenido conocimiento de más documentos que avalan nuestra hipótesis: el Pozo de las Vacas estuvo por el camino de Pedroche, y no en el de Torrecampo.

     El primero es el acta de la sesión del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba celebrada el 01-09-1867. En el verano de ese año la corporación municipal decidió crear trabajos de empedrados de calles y composición de caminos para paliar el problema que representaba el abundante número de braceros desempleados, especialmente tras la venta de los hasta poco antes bienes comunales de la Jara. Ese día el Alcalde informó que “había dispuesto la formación de siete cuadrillas, que se ocupasen de la composición de los caminos de Adamuz y Córdoba en el sitio de la Zorrera; el de la Venta de la Jara en el Calvario; el de las Aldeas de Azuel y Cardeña en la Fuente de la Zarza; el de Conquista en las entradas de esta población; el de Pedroche en el sitio Huerta Perdida; el de Torrecampo en la Fuente del Sordo”; y el de Pozoblanco en el Regajito…”.

(Acta de la sesión del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba del 01-09-1867.)

     Es decir, el pozo que está a la salida de Torrecampo, y al que hacía mención Ocaña, era llamado en 1867 Fuente del Sordo, no Pozo de las Vacas.

     El segundo es un documento de compraventa ante el escribano de Villanueva de Córdoba Antonio Martínez Moreno, fechado el 07-06-1592. En él Francisco Ximenez Herrero y Francisca Ximenez, su mujer, venden a Anton Sanchez Loçano, hijo Juan Garcia Loçano, difunto, de “un pedaço de tierra para corral que nosotros avemos junto a esta dicha villa junto a la parte que dizen Pozo las Vacas, que alinda con el exido de esta dicha villa, y con tierras de nos los dichos vendedores, y con tierra para corral de Martin Fernandez Gannan”.

(Escritura de venta de 07-06-1592 con mención al ejido y al Pozo de las Vacas.)

     La palabra ejido proviene del latín exitus, salida, pues solía estar a la salida del camino de acceso a la población, en nuestro caso el camino de Pedroche. El Pozo de las Vacas se encontraba inmediato al exido de Villanueva, por lo que no podía estar tan alejado como la Fuente del Sordo. Y ya se ha dicho que nuestro pozo candidato estuvo, precisamente, en la calle Egido, y a una veintena de metros del camino a Pedroche.