En el dolmen de Las Agulillas

miércoles, 14 de octubre de 2015

Al principio, fueron los caminos (en el origen de Villanueva de Córdoba).

     No sabemos cuándo surgió Villanueva de Córdoba (a finales del siglo XII, no). El documento más antiguo que la cita (con su primer nombre de Encina Enana) es de 1437, por lo que presumiblemente el nacimiento podría haber sido a finales del siglo XIV o comienzos del XV.
     En cuanto a los motivos para su fundación, Juan Ocaña Torrejón consideró que podrían haberse debido a los caminos, y creo que es una hipótesis bien acertada. Parece que Pozoblanco también surgió al amparo de la Cañada Real de la Mesta hacia el siglo XIV. Siglos más tarde, Conquista se fundó en 1579 por una provisión de Felipe II con el objetivo de crear una población estable en un "camyno donde an muerto por salteadores muchos honbres", eligiéndose para ello una venta en el Camino de la Plata llamada Casas Pajerizas (también conocida como Casas Pajizas, Porquerizas o Venta del Reogal). Desde finales del siglo XVIII comenzaron a asentarse vecinos de Villanueva junto a las ventas de Azuel, Cardeña y del Charco (en el entonces término de Montoro), aumentando en población hasta conseguir su independencia administrativa en 1930. Todas estas son localidades que surgieron de los caminos.
    Tras la definitiva inclusión del norte de Córdoba en el reino de Castilla desde mediados del siglo XIII se produjo una reordenación de las principales vías de comunicación entre el centro de la Meseta y el Valle del Guadalquivir: los caminos hacia Toledo por el oeste (Pedroche o Belalcázar) dejan de emplearse para tomar el más corto y cómodo Camino de la Plata (que por el norte de Córdoba transitaba por Adamuz y Conquista). Y aparece una nueva red de caminos relacionados con el tránsito ganadero de la Mesta, fundada a finales del siglo XIII y organizada a mediados del XIV.
     La Cañada Real Soriana entraba en tierras cordobesas al cruzar el río Guadalmez, transitando por El Guijo, Pozoblanco y continuando hacia el sur. Tras cruzar el Guadalmez se separaba de la Cañada Real un ramal que, dejando a su derecha a Torrecampo, continuaba hasta los parajes donde se halla Villanueva de Córdoba, y aquí se dividía en tres caminos: el llamado de Encina Enana a Adamuz; el camino del Rongil, que se dirigía a Obejo; y el camino del Armillat.
     Este camino del Armillat fue el camino principal entre Toledo y Córdoba durante el califato de Al-Andalus, en el siglo X, pero colapsado éste, y necesitado el camino de un costoso mantenimiento para salvar las primeras estribaciones de la sierra, el camino se abandonó en el siglo XI, para tomar el descrito por al-Idrisi y que transitaba por Pedroche. (Del mismo modo, la Cañada Real era una antigua vía romana, en desuso durante gran parte de la Edad Media, y revitalizada con la Mesta.)
     Por las fuentes documentales árabes se conoce que tras cruzar el Guadalmez en dirección sur, había en el camino del Armillat un manzil o posada llamada Calyena. El sufijo "-ena" es claramente tardorromano, mientras que el prefijo hace mención a un antiguo propietario llamado Cayo. No sabemos si tiene relación con Villanueva, pero parece que no debieron estar muy alejadas.
     El camino del Armillat [color rojo en el mapa] pudo ser el origen de Villanueva de Córdoba. Discurría por las calles Laguna del Pino, Sol, Nieve, Cruz de Piedra, Ventura, las Cañadas, Torrecampo, para continuar al norte en dirección al Puerto Mochuelo. Precisamente, en la calle Ventura existía una inscripción árabe fechada en el año 1002 (el mismo en que murió Almanzor), de carácter conmemorativo, aunque se  sabe a qué hacía referencia (en la actualidad, se encuentra en el Museo Arqueológico de Córdoba):


     Ya convertido en vía pecuaria, este camino del Armillat pudo configurar el primer eje urbano de Villanueva, auque, como ya observada don Juan Ocaña Torrejón, con una ligera variante respecto a su trazo original: en la calle Sol, en su cruce con la de San Blas, comienza una pronunciada cuesta que culmina en el Cerrillo de la Nieva. Para evitarla, desde el callejón de los Mazacotes iría a su izquierda, y por la calle Empedrada alcanzar la Fuente Vieja, que podría haber sido el primer foro urbano. Cerca de ella, en la esquina de las calles Cerro y Conquista (frente al teatro), estuvo la cárcel vieja, acaso construida cuando en 1499 se dieron las primeras autoridades. El final de la calle Cerro enlazaría con el trazado del antiguo camino califal.
     Como comentaba, desde mediados del siglo XV el Camino de la Plata se convirtió en el más importante entre Toledo y Córdoba. El Concejo de Córdoba había propuesto al rey en 1394 que se franquiciaran una docena de ventas donde los viajeros pudieran acogerse a viandas y a lo menester hubieran, así que se pobló de ventas, cuyos nombres suenan a todos los jarotes: Venta Orán, Venta los Locos, Venta Velasco o Ventas Nuevas.
     El viajero que se dirigiera al norte por el Camino de la Plata, tras pasar Adamuz y llegar a las inmediaciones de la actual estación del AVE, podría dirigirse hacia Villanueva y continuar hacia Pedroche, la principal localidad de la época en la comarca. Al entrar en la población actual el camino discurría por las calles Adamuz, Córdoba, San Sebastián, Real, Plaza de España. Desde aquí el viajero podía proseguir hacia Pedroche por la calle Herradores, o buscar de nuevo con el Camino de la Plata tomando las calles Mártires, Conquista, Cruz de Piedra y Navaluenga.
    Este camino, que desde el de la Plata iba hacia Pedroche [color azul en el mapa], se convirtió en el nuevo eje urbano de Villanueva. Una amplia explanada, la plaza actual, donde el agua subterránea es abundante, fue a partir de entonces el núcleo de la vida social jarota. Se levantó allí la iglesia de San Miguel, aunque en el mismo camino también se levantaran dos ermitas en el siglo XVI, la de Jesús y la de San Sebastián. Quizá como consecuencia de la nueva categoría de Villa adquirida en 1553, se construyó un edificio para el Concejo municipal, la Audiencia; igualmente, se edificó en la plaza un pósito para almacenar los cereales (el actual ayuntamiento). Como en todas las poblaciones de entonces, junto a la iglesia principal se hizo el cementerio, que se mantuvo allí hasta 1813, cuando se construyó uno nuevo junto a la ermita de San Gregorio (hoy en día, los jardines de la biblioteca).
     A partir de los padrones parroquiales he podido establecer los límites urbanos de Villanueva de Córdoba en 1771, como se muestra en el mapa adjunto (nótese que entonces no existía la calle Olivo, que se abrió a comienzos del siglo XX):

 
En él se han marcado los dos caminos sobre los que surgió y fue articulándose la actual Villanueva de Córdoba. El del Armillat se quedó se forma marginal, formando el límite de la población